Además de introducir cambios en las religiones, la globalización también se está convirtiendo en una amenaza para estas, principalmente para las más tradicionales. El auge del intercambio de información y el internet permiten que las personas obtengan más conocimiento sobre nuevas corrientes religiosas e ideológicas a una velocidad mayor, y puedan involucrarse más fácilmente en las mismas. La globalización permite un intercambio de cultura y pensamiento a una velocidad impresionante y las creencias y manifestaciones desconocidas son las más atractivas.
Corrientes como La iglesia de la Cienciología, mormonismo, entre otros surgieron tanto de las nuevas inquietudes de las personas como de los vacíos existentes en las religiones tradicionales y por supuesto por la influencia de la globalización y el cambio de pensamiento en el mundo.
La moda, música y el deporte entre otros también han sido aspectos que han evolucionado y gracias a la globalización han trascendido a la religión, podemos ver como jóvenes islámicas o hindúes sin perder sus radicales creencias han modificado algunos de sus comportamientos y han incursionado en estos aspectos con éxito, podemos ver como desarrollan nuevos ritmos musicales en sus países, (no precisamente los más tradicionales) e incursionan en deportes que no son bien vistos para ellas y hasta sus atuendos son fuentes de moda.
La globalización se convirtió en un ciclón que arrasó con todo a su paso en el mundo y por supuesto la religión no tuvo un fuerte lo suficientemente “fuerte” para enfrentarlo. Pero no todo es malo, como sabemos “el mercado de mucha competencia es el mejor para el consumidor”. Y sí, la globalización y las nuevas tendencias de pensamiento modificaron inevitablemente muchas religiones y credos, pero también hizo que los mismos se percataran que su forma de creer y pensar no es la única.
Pasamos de culturas y credos religiosos estrictos y bastante cerrados a nuevas doctrinas en las que diferentes aspectos de la vida común toman papeles fundamentales y hacen que vayamos hacia una era en la que las creencias que cada uno tenemos son fundamentadas en nosotros mismos, libres y flexibles y no impuestas.
El nuevo bum de la globalización noha dejado por fuera uno de los aspectosmás importantes y controvertidos de la vida del hombre, la religión. Desde el surgimiento y desarrollo de la ciencia, la batalla ciencia-religión se ha llevado sin tregua; Ambas partes con argumentos y explicaciones, aciertos y desaciertos.







